
El lenguaje es la herramienta principal que permite a los niños relacionarse, expresarse y comprender su entorno. Un adecuado desarrollo comunicativo es fundamental para el bienestar emocional, social y académico. Cuando este desarrollo no se produce de forma adecuada, pueden aparecer dificultades que interfieren en la relación con los demás y en el funcionamiento cotidiano del niño.
Los problemas de comunicación infantil pueden generar dificultades en el vínculo social, problemas a nivel emocional y, en algunos casos, afectar al desarrollo neurocognitivo. En determinadas situaciones, estas dificultades pueden llegar a confundirse con otros trastornos del neurodesarrollo, como el trastorno del espectro autista, por lo que resulta imprescindible una evaluación profesional especializada.
Los niños que presentan este tipo de problemática suelen mostrar dificultades para comprender las normas implícitas de la comunicación, como los turnos de palabra, la adecuación del discurso al contexto o la intención comunicativa de los demás.
Actualmente no existe una causa única claramente establecida para los problemas de comunicación infantil. La evidencia científica apunta a la interacción de distintos factores.
Algunas teorías consideran que puede tratarse de una alteración de origen neurológico, relacionada con una afectación leve del hemisferio derecho, que interfiere en el procesamiento de la información verbal y visual.
Otras hipótesis señalan dificultades en las funciones ejecutivas, como la planificación, la organización del discurso, la inhibición de respuestas inadecuadas o la flexibilidad cognitiva, lo que impacta directamente en la comunicación social.
Los niños con problemas de comunicación suelen presentar un nivel elevado de ansiedad en situaciones sociales, especialmente cuando deben interactuar verbalmente con otras personas.
Empieza tu terapia hoy mismo
Se caracteriza por dificultades persistentes en la adquisición y uso del lenguaje, tanto hablado como escrito o en otros sistemas de comunicación. Aparece un vocabulario reducido, una estructura gramatical limitada y un discurso poco elaborado.
Las habilidades lingüísticas se sitúan por debajo de lo esperado para la edad, generando limitaciones funcionales en la comunicación, la participación social y el rendimiento académico. El inicio de los síntomas se produce en las primeras etapas del desarrollo y no se explica por otras alteraciones.
Este trastorno puede asociarse a:
Consiste en una dificultad persistente en la producción del habla que interfiere en la inteligibilidad del lenguaje. Esta alteración limita la comunicación eficaz y afecta al ámbito social y académico.
El inicio se produce en las primeras fases del desarrollo y no puede atribuirse a otras causas médicas o neurológicas.
Puede asociarse a:
El tartamudeo es una alteración de la fluidez y organización temporal del habla inadecuada para la edad del niño y que persiste en el tiempo.
Se caracteriza por:
Esta alteración puede generar ansiedad al comunicarse, afectar al rendimiento académico y limitar la participación social. El inicio se sitúa en las primeras etapas del desarrollo.
Se trata de dificultades persistentes en el uso social del lenguaje verbal y no verbal, que afectan a la capacidad del niño para comunicarse de forma eficaz en contextos sociales.
Se manifiesta por:
Estas dificultades provocan limitaciones funcionales en la comunicación, las relaciones sociales y el rendimiento académico. Los síntomas aparecen en las primeras fases del desarrollo.
Si te preocupa el desarrollo comunicativo de tu hijo, no estás solo. Nuestro equipo de psicólogos infantiles te ayudará a comprender la situación y a trabajar las dificultades desde un abordaje profesional y personalizado.
Contacta con nosotros y da el primer paso hacia su bienestar.
© 2024 Gabinet Psicològic Tena. Todos los derechos reservados